lunes, 10 de mayo de 2021

La ignorancia: Talón de Aquiles humano.

 Recuerdo haber visto, una entre varias veces que la he visionado, la película Alíen el 8º pasajero, contemplando el film desde la perspectiva del alíen, usando el don de la empatía que nos da la naturaleza. La película se contempla de una forma totalmente distinta.

Al usar la comunicación, parece ser que la mayoría de los humanos somos incapaces de comprender y entender que una comunicación es un trasvase de información entre dos puntos, emisor, receptor y viceversa. Pudiendo comprender cada uno de esos puntos entre de uno a incontables -a priori- seres, tanto emisores como receptores (un hecho son los medios tecnológicos que usamos y no enumero que ya me enrollo bastante con lo mío).

Bien, lo primero, me parece entender es que comunicación e información, para nada es lo mismo. La primera, comunicación, es el vehículo con el que se transporta, traslada o transmite la información. Como los fotones y la energía lumínica que se transmite a través de ellos. O como los cables y tubería y lo que por ellos se transmita electromagnetismo, agua, gas..., o el hardware y el software.

Aclarada esta diferencia, se pueden observar que en cualquier comunicación, la información acaba siendo mucho mayor de la que el emisor pretende -cotidianamente sin darse cuenta, en actos oficiales me huele a que están más estudiados (aunque tampoco les sirve de mucho, porque la verdad es manipulable, la certeza, no)-. Es decir, la comunicación es como un canal de TV que emite por diversos canales a la vez. Solo es cuestión de sintonizar y distinguir cada canal, y extraer la información que es cierta.

Si se escucha bien, cualquier emisión vocal de un ser capaz de emitir sonidos, transmite digamos como dos líneas de información: una, la contenida en el discurso, discusión, cuentar -si cuentar, contar sería cantidad (aunque también podría haber dicho relatar)- historias... (= esto es p'tra entrada, si no... -no veas como se extendería esta-)  o decires. Y otra la subliminar que la acompaña que esa, no se escucha por el oído -esa puede estar vacía-, sino por lo que al pronunciarlas, sin darse cuenta, se describe a sí mismo, el emisor. (Quien a la vez, dicho sea de paso también recibe el eco del receptor, quiera este o no). Si alguien no lo piensa así que lo observe y si no lo ve, puede preguntarme. La personalidad, el carácter profundo -sea reptiliano  u homo sapiens-, no puede ocultar su fondo con fonemas. Es más, muestra su propiedad a través de ellos.

O sea sé, la mayoría de las veces (no se si decir todas o algunas), cuando un congénere, como emisor, se comunica fonéticamente con un semejante, y viceversa o no (entablando una conversación, en el primer caso, en el segundo, no claro); pero sea cual sea la cantidad que contenga cualquier orden, discurso, conversación..., o sea transmisión fonética sonora, se emite un onda junto con la información que se transmite por ese medio (muchas veces son solo ruidos); se transmite subliminarmente información del pensamiento o mente de quien la emite. Si te fijas, recibes más información sobre quien te habla que de lo que te habla.

Eso no quiere decir que ambas cosas no se den. De hecho en la mayoría de los casos es así, o sea, ambas contienen líneas continentes -hoy los llaman carrefour (Jol, algún chiste, por malo que fuese tenía que hacer, si no menudo tostón) y me ha salido a huevo-, de información positiva. Ya puesto, un ejemplo, un parroquiano conocido hace tiempo y persona grata y amiga para mí, en el contenido de una de sus historias, como practicante del submarinismo, me comento que un cuerpo humano, llegada o pasada la profundidad de diez metros respecto a la superficie, pierde la flotabilidad, para ascender necesitas ejercer fuerza con las partes de tu cuerpo que te permitan hacerlo, si no, te vas al fondo. Él me dijo o comento, con lo que estuve totalmente de acuerdo -encaja en mi lógica-, es debido a que a esa profundidad, 10 metros, el agua que hay sobre la persona, presión que el agua ejerce (gravedad por medio), pesa más que esa persona. La fuerza que ejerce el peso del agua sobre la persona debido a la gravedad, es mayor que la que la masa de un cuerpo humano contiene...[esto lo voy a dejar así, pero tengo que estudiarlo más: ¿peso, volumen, gravedad, agua (similar a tierra..., o magma.... Lo dicho, esto es p'a desarrollarlo en otra entrada]. (M'acbo de dar cuenta que me he reiterado, pero lo dejo tal cual).

Es ahora cuando el título de la entrada toma sentido.

Voy a dejarlo aquí (es por intuición).

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